Avances en proyectos y producción de litio en Chile
10 de diciembre de 2025
La demanda global por litio crecerá en lo que queda de la década entre 25% a 30%, impulsada por la explosión en la instalación de baterías estacionarias. Los analistas proyectan precios a finales de la década entre US$ 18 mil y USS 25 mil por tonelada de carbonato de litio grado batería (CLE). En el pasado reciente, se produjo un exceso de demanda que llevó el precio FOB del principal exportador de Chile a US$ 51 y US$ 30 mil la tonelada el 2022 y 2023 respectivamente. Como resultado de las renegociaciones de los contratos de Corto, la producción de Chile subió de 82 mil toneladas el 2016 a un estimado de 305 mil toneladas el 2025, más que triplicándose en diez años, y las nuevas regalías llegaron a generar ingresos fiscales de 1,9% y 0,7% del PIB el 2022 y 2023 respectivamente.
Hacia adelante el panorama es auspicioso. Se ha incorporado una de las principales empresas mineras del mundo, Rio Tinto, al desarrollo y explotación de los mejores recursos conocidos en Chile, no explotados, Maricunga y los salares Alto Andino, y se están introduciendo nuevas tecnologias, que permiten abordar los desafios hídricos. La convocatoria del Ministerio de Minería, luego de dos intentos fallidos anteriores en 2012 y 2021, está en proceso de adjudicación de al menos cinco proyectos, cuatro de ellos con consulta indígena concluida, con lo que la producción al 2040 se debería duplicar nuevamente, con aportes al fisco hacia finales de la década entre 0,8% y 1,5% del PIB, dependiendo del precio.
Ad portas de la elección de segunda vuelta, cualquiera sea el ganador, lo mejor que podría hacer, por el bien del país y del fisco, es darles continuidad a los proyectos y asociaciones en marcha, y evitar abrir un debate paralizante: lo realizado en los últimos diez años, nos permite estar optimistas del aporte futuro de esta industria al país, con aportes al fisco entre 0,6% y 1% del PIB en ingresos fiscales.

